lunes, 19 de julio de 2010

La ceguera es trágica; la sordera, cómica


He aquí una novela difícil de clasificar. Es una novela divertida que habla del envejecimiento, la muerte, la decrepitud,.... Curioso.
Desmond Bates es un profesor de lingüística de la universidad que decide prejubilarse aprovechando algunos cambios en su departamento. Sin embargo, su mayor motivación es su sordera. Ya es incapaz de oír las preguntas de sus alumnos, lo que últimamente disimulaba con discursos imposibles de interrumpir. Bates sostiene varias veces a lo largo de la novela que la ceguera es trágica (recuerda algunos de los personajes literarios cuya ceguera simboliza la capacidad de ver más allá), mientras que la sordera es cómica. Y de esa característica provienen gran parte de los momentos más divertidos de la historia.
Pero la novela es mucho más. Reflexiona sobre la vejez. El protagonista se prejubila, se hace a un lado de la vida, para ver cómo su esposa, bastante más joven, ve cómo su negocio comienza a tener éxito; para ver cómo una joven estudiante americana pide su ayuda para la elaboración de una tesis inverosímil sobre las características textuales de las notas de suicidio.
Y reflexiona sobre la muerte: la muerte del padre del protagonista, una muerte dentro de la lógica de la vida; y la muerte de miles de inocentes, al visitar un campo de concentración aprovechando un viaje fugaz.
La vida en sordina es una novela divertida, reflexiva, que he disfrutado mucho desde el principio. Es profunda bajo una cierta apariencia de frivolidad.

La vida en sordina
David Lodge

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