miércoles, 3 de noviembre de 2010

Lo que me queda por vivir

Me cae bien Elvira Lindo. Me cae bien porque parece tener la voluntad de ser feliz, de ver las cosas con optimismo y sin prejuicios. Me cae bien porque en sus historias retrata unos personajes de barrio, de pisos abarrotados de muebles oscuros y figuritas en los aparadores que pocas veces aparecen en la literatura, pero que existen, que conocemos, y los retrata con respeto, sin paternalismos. A este sentimiento no es ajeno el hecho de que, como profesora de secundaria, he conocido varias generaciones de estudiantes que han disfrutado con algunas de sus historias. Y por eso, porque me cae bien, me enfrento a sus libros con ganas, con la voluntad de que me gusten.
Lo que me queda por vivir es una novela con toques autobiográficos, que se inscribe en esta tendencia de la autoficción (faction, en inglés) tan contemporánea. Y es una novela con momentos muy intensos, en los que la historia de esta madre joven y perdida, con un hijo pequeño a su cargo, te atrapa. Pero es una novela desigual. Los capítulos parecen estar concebidos como cuentos independientes y, en ese sentido, algunos son, como cuentos, escritos de gran altura. El último capítulo, por ejemplo, es un cuento de gran intensidad. La novela en su conjunto adolece de falta de unidad.
En cualquier caso, leeré la próxima novela de Lindo con las mismas ganas de que me guste.

Lo que me queda por vivir
Elvira Lindo

domingo, 31 de octubre de 2010

Sobre el gran Vargas Llosa

Ma apetece compartir este artículo de Javier Cercas sobre el gran Vargas Llosa y el Nobel.

Una irlandesa en Brooklyn


Brooklyn es una novela sencilla y deliciosa sobre el hogar, el amor, la indecisión, el crecimiento y el desarraigo.
Una joven de un pequeño pueblo de Irlanda emigra a Brooklyn buscando un futuro para ella y para su familia (una familia que ha visto cómo todos sus hijos varones ya han emigrado a Inglaterra). La protagonista se enfrentará a muchos cambios, pero también ella cambiará y crecerá de una manera que no hubiera sido posible en su pequeño pueblo irlandés. En la novela asistimos a sus cambios sin que ella parezca advertirlos y la acompañaremos de vuelta a su hogar.
Es una novela muy cinematográfica. Seguramente porque hemos visto el Brooklyn de los cincuenta con sus barrios italianos e irlandeses tan retratado en el cine y la televisión, a lo largo de la lectura he pensado que podría ser una película.

Brooklyn
Colm Tóibín

jueves, 14 de octubre de 2010

Una novela fallida


Abril rojo me encantó: un "thriller" político intenso y muy recomendable, Memorias de una dama me pareció una novela estimable, aunque falta de intensidad. La nueva novela de Roncagliolo, Tan cerca de la vida
me ha defraudado. Es una mezcla de thriller y de ciencia-ficción. En muchos momentos, el Tokio solitario y deshumanizado que nos muestra la novela me recuerda mucho el ambiente de la película Lost in translation (que no me gustó), y en algún otro momento, Matrix. En fin, ninguna de los dos figuran entre mis películas favoritas.
Max, el protagonista, con lagunas en la memoria, y una crisis personal en su pasado que no conocemos, acude a una convención de su empresa en Tokio. Allí, solitaria y aislado entre sus colegas, entabla una extraña relación con una camarera de hotel muda que le mostrará un Tokio distinto y con la que experimentará un sexo violenta que en la novela se describe con cierto detalle.
Desde mi punto de vista una novela fallida.

Tan cerca de la vida
Santiago Roncagliolo

domingo, 3 de octubre de 2010

Artículo de Javier Cercas



Cada vez me interesan más los artículos de Javier Cercas. El de hoy en El País Semanal me ha gustado especialmente, y he decidido compartirlo. En él Cercas reflexiona sobre temas que me llegan especialmente: la empatía, la paternidad, la educación. Leedlo. Creo que vale la pena.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Adicta a Marías


En este libro de artículos sobre literatura Marías confiesa ser "adicto" a algunos autores, esto es, habla de la necesidad de conseguir y leer todo lo que han publicado. Marías confiesa ser adicto a Thomas Bernhardt, y yo me confieso adicta a Javier Marías.
Desde que leí Corazón tan blanco y lo releí casi de inmediato, y me sucedió lo mismo con Mañana en la batalla piensa en mí, con Negra espalda del tiempo, y con su última novela, Tu rostro mañana, he buscado todo cuanto ya publicado: recopilación de los artículos que semanalmente publica en prensa, novelas anteriores a la primera que leí, textos sobre algunos de sus escritores favoritos... Y así he llegado a este Literatura y fantasma.
Siempre vale la pena leer a Javier Marías. Su inteligencia, su lucidez y su independencia son valores imprescindibles; además, en esta recopilación de escritos (artículos, aceptación de premios, homenajes a amigos escritores,...) nos habla de su "generación" literaria o del grupo de escritores que le acompañaron y le acompañan en el tiempo, de la crítica literaria (o de la asusencia de ella)y de su manera de enfrentarse a la literatura. Después de leerlo, sigo siendo adicta a Marías.

Literatura y fantasma
Javier Marías

La noche de los tiempos

La nueva novela de Antonio Muñoz Molina es una obra ambiciosa por cuanto se desarrolla a lo largo de casi mil páginas y en el pensamiento y el recuerdo de un personaje, Ignacio Abel, que viaja en un tren que le lleva a una universidad del este de Estados Unidos, alejándole de una España en guerra.
Ignacio Abel, un personaje lleno de contradicciones, de debilidades y, sin embargo, íntegro, parece permanecer ajeno a las circunstancias que están llevando a su país a una guerra civil. ¿Por qué ? Porque vive inmerso en una relación sentimental adúltera que le aleja de su insatisfactoria vida familiar.
Abel es un hombre volcado en el trabajo, ambicioso sin querer reconocerlo, cómodo en una vida cómoda, bien tratado socialmente, que ha dejado que su relación de pareja se empobrezca y se haga cada vez más convencional sin apenas darse cuenta. Cuando surge el deseo, la novedad que supone una amante más joven y extranjera, el mundo casi deja de existir. Así asistimos a los encuentros de la pareja al mismo tiempo que al recrudecimiento de la situación social y política del país; sin embargo, nosotros, los lectores, somos más conscientes de la situación social y política que el personaje que vive con pasión su propia historia.
Pero la realidad se impone: la guerra estalla, la relación acaba, y comienza la huida, el exilio, la derrota, la pérdida... El viaje que le acerca a un destino que le mantendrá a salvo, lejos de su país, de su esposa, de sus hijos,... ¿de sí mismo?.
Antonio Muñoz Molina construye la historia desde la complejidad del pensamiento del personaje que se aleja físicamente de la vida que conoce, pero que lleva en sus bolsillos las cartas de sus mujeres, en su maleta sus documentos, en sus zapatos los restos del camino,... El autor va ampliando el conocimiento que tenemos del personaje y de su vida en círculos concéntricos que se van agrandando y profundizando como abriendo el angular de una cámara.
Antonio Muñoz Molina es un autor imprescindible. Sus personajes, sus reflexiones no nos dejan indiferentes. Ignacio Abel es cobarde, es valiente, es leal, es traidor, es miserable. Es humano. No es mejor que nosotros; no es peor.

La noche de los tiempos
Antonio Muñoz Molina