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sábado, 8 de enero de 2011

Londres como protagonista

Tormentas cotidianas es una novela sobre Londres, pero un Londres muy distinto al que conocemos como turistas. El río es el elemento que une territorios y personajes, territorios conocidos como Chelsea y absolutamente al margen de los itinerarios turísticos como el complejo de edificios llamados Shaft donde sobreviven prostitutas, camellos, iluminados y personajes de pocos recursos.
La novela comienza, efectivamente, con una tormenta cotidiana. Un personaje normal, como los lectores, como el autor, reconoce William Boyd, se ve inmerso en una conspiración que una empresa farmacéutica ha puesto en marcha para salvar unos beneficios con los que ya contaba pero que ve peligrar por los resultados de unos pruebas clínicas. Nuestro protagonista, como tantos otros en el cine y en la literatura, estará en el momento equivocado en el lugar equivocado, y ahí empezará su tormenta cotidiana. La de cambiar de identidad, la de encontrar un lugar a salvo donde vivir (sobrevivir), la de mantener una cierta dignidad en condiciones extremas. Como dice el autor, Adam, el protagonista de Tormentas cotidianas, se adapta mucho mejor que él, que cualquiera de nosotros, a esa situación.
Es una novela con una cierta intriga que recorre personajes de toda la escala social, con el humor característico de Boyd, y con la omnipresencia de la ciudad, la verdadera protagonista. No necesito excusas para querer regresar a Londres, pero esta novela podría ser una.

Tormentas cotidianas
William Boyd

lunes, 15 de noviembre de 2010

Lo último de Nick Hornby

No sabría explicar por qué espero siempre con interés "lo último" de Nick Hornby como se espera lo "último" de tu músico favorito. Es un autor que crea un vínculo especial con sus lectores.
Nick Hornby fue profesor y ahora es novelista y guionista. Sus novelas, Alta fidelidad, Fiebre en las gradas, En picado, Un gran chico, Todo por una chica, hablan de personajes, normalmente masculinos, confusos, que viven una vida ordinaria, normalmente poco satisfactoria, algo así como aspirantes a antihéroes, pero con una vida demasiado cómoda o burguesa para llegar a acceder a esa etiqueta romántica.
Juliet, desnuda es una novela compuesta por materiales tan propios de nuestra vida cotidiana como fragmentos de wikipedia o mensajes de correo electrónico. Esto puede llamar la atención, pero lo fundamental es que estos materiales se utilizan para contarnos una historia de insatisfacción, de relaciones sentimentales estancadas en la comodidad, pero sin pasión (si es que alguna vez la hubo), de admiración, de construcción de ídolos con materiales propios de nuestros propios desechos, de reconstrucción personal, de reencuentro con nuestro pasado,.... de vida, en fin. Y todo ello con dos personajes con mediocres vidas laborales en una pequeña ciudad de la costa inglesa.

Juliet, desnuda
Nick Hornby

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Lo que me queda por vivir

Me cae bien Elvira Lindo. Me cae bien porque parece tener la voluntad de ser feliz, de ver las cosas con optimismo y sin prejuicios. Me cae bien porque en sus historias retrata unos personajes de barrio, de pisos abarrotados de muebles oscuros y figuritas en los aparadores que pocas veces aparecen en la literatura, pero que existen, que conocemos, y los retrata con respeto, sin paternalismos. A este sentimiento no es ajeno el hecho de que, como profesora de secundaria, he conocido varias generaciones de estudiantes que han disfrutado con algunas de sus historias. Y por eso, porque me cae bien, me enfrento a sus libros con ganas, con la voluntad de que me gusten.
Lo que me queda por vivir es una novela con toques autobiográficos, que se inscribe en esta tendencia de la autoficción (faction, en inglés) tan contemporánea. Y es una novela con momentos muy intensos, en los que la historia de esta madre joven y perdida, con un hijo pequeño a su cargo, te atrapa. Pero es una novela desigual. Los capítulos parecen estar concebidos como cuentos independientes y, en ese sentido, algunos son, como cuentos, escritos de gran altura. El último capítulo, por ejemplo, es un cuento de gran intensidad. La novela en su conjunto adolece de falta de unidad.
En cualquier caso, leeré la próxima novela de Lindo con las mismas ganas de que me guste.

Lo que me queda por vivir
Elvira Lindo

domingo, 1 de agosto de 2010

El mejor Wallander

Después de Asesinos sin rostro, El hombre sonriente, Los perros de Riga, La leona blanca y La falsa pista he leído La quinta mujer.
A estas alturas ya sabemos qué buscamos cuando nos acercamos a una novela de Mankell del llamado "ciclo Wallander". La quinta mujer no sólo no defrauda, sino que, desde mi punto de vista, es hasta este momento la más intensa de todas las historias de Wallander.
Curiosamente el tema central de la novela es también el que planea sobre el otro gran éxito popular de la literatura sueca, la trilogía Millenium: el maltrato a las mujeres. La quinta mujer mezcla sabiamente la investigación de unos crímenes atroces con los problemas de la vida personal de Wallander (la relación con su hija, con su padre, con su novia en Riga).
Es una novela que se devora. Para mí, el mejor Wallander.

La quinta mujer
Henning Mankell